|
En la teoría psicoanalítica lacaniana, se considera como registro de lo simbólico al área del psiquismo dedicada a procesar preceptos principalmente acústicos y también, a través de vías acústicas, estímulos visuales, táctiles, etc. para ser después reducidos a símbolos.
En el registro de lo simbólico se tiende en lo posible a translucir toda clase de información a unidades discretas del tipo signo, por medio del proceso dialéctico de la metonimia.
Si bien el registro de lo simbólico muy probablemente sea una capacidad innata del hombre, la experiencia indica que sólo se despliega bien a partir de un estímulo específico: el de la función paterna en los primeros años de vida.
Corrobora esto, entre otra casuística, la cuestión de los niños ferales conocidos que son muy pocos. Estos niños en su infancia quedaron abandonados en la naturaleza y fueron adoptados como "cachorros" por otros animales. Esos niños, una vez recuperados, nunca pudieron desarrollar un discurso humano, esto es un registro de lo simbólico propiamente dicho.
En el infante la función paterna instaura la Ley, el orden o logos. Por este medio es que permite un pensar racional, que ordena la información procedente del registro de lo imaginario y el registro de lo real y así una comunicación lo más coherente posible entre los sujetos de la especie.
Desde el punto de vista filogenético el registro de lo simbólico, es el más reciente, aunque lejos estaría de ser algo así como un compartimiento estanco, sino que haría retroalimentación con los otros dos por medio de un circuito cuyos bucles serían semejantes a los de un nudo borromeo.
|